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viernes, 20 de abril de 2007
sábado, 14 de abril de 2007
martes, 3 de abril de 2007
Esa noche, como de costumbre, el policía hacia la recorrida por el parque. Sus pies, doloridos lo hacían detenerse cada tanto para masajearlos.
Tenía casi cincuenta años, toda su vida la había dedicado a esa institución que ahora, ya no lo necesitaba.
Esta ronda, era especial, tenia un significado distinto, todo le llamaba la atención, el viejo árbol en el medio de la laguna, la estatua de un general famoso, que por cierto, nunca supo su nombre, y, principalmente el banco, ese banco de madera viejo y arruinado, que como él, pronto seria reemplazado por uno nuevo, de esos modernos.
Se detuvo, contemplo la cálida silueta de la luna que se reflejaba en el agua, luego lentamente se sentó. Estaba triste y solo, la única familia que había conocido, ya no tenía lugar para él.
De pronto sintió frío, sus manos, callosas y arrugadas le temblaban, su corazón latía muy rápido y su rostro cambio de color, quiso pararse, pero sus piernas no le respondieron, quiso gritar, pero su voz lo había abandonado, sus ojos se llenaron de lagrimas, sintió miedo, miedo a la soledad, a la vida que le esperaba, pero también sintió bronca, bronca por ser viejo, por no ser necesitado, por no tener ya una razón para levantarse.
Se hizo de día, los barrenderos que llegaban lo vieron, estaba allí, sentado, inmóvil, en su mano estaba su arma, su uniforme manchado con sangre. Pronto llego la policía, su “familia”, como el la llamaba.
Se llevaron su cuerpo, algunos no lo conocían, pero todos estaban tristes, incluso enojados, no podían entender porque le permitían usar armas a un anciano.
Tenía casi cincuenta años, toda su vida la había dedicado a esa institución que ahora, ya no lo necesitaba.
Esta ronda, era especial, tenia un significado distinto, todo le llamaba la atención, el viejo árbol en el medio de la laguna, la estatua de un general famoso, que por cierto, nunca supo su nombre, y, principalmente el banco, ese banco de madera viejo y arruinado, que como él, pronto seria reemplazado por uno nuevo, de esos modernos.
Se detuvo, contemplo la cálida silueta de la luna que se reflejaba en el agua, luego lentamente se sentó. Estaba triste y solo, la única familia que había conocido, ya no tenía lugar para él.
De pronto sintió frío, sus manos, callosas y arrugadas le temblaban, su corazón latía muy rápido y su rostro cambio de color, quiso pararse, pero sus piernas no le respondieron, quiso gritar, pero su voz lo había abandonado, sus ojos se llenaron de lagrimas, sintió miedo, miedo a la soledad, a la vida que le esperaba, pero también sintió bronca, bronca por ser viejo, por no ser necesitado, por no tener ya una razón para levantarse.
Se hizo de día, los barrenderos que llegaban lo vieron, estaba allí, sentado, inmóvil, en su mano estaba su arma, su uniforme manchado con sangre. Pronto llego la policía, su “familia”, como el la llamaba.
Se llevaron su cuerpo, algunos no lo conocían, pero todos estaban tristes, incluso enojados, no podían entender porque le permitían usar armas a un anciano.
domingo, 1 de abril de 2007
Cuento...
Como todas las mañanas me levante a las 6:45, me duche y luego de desayunar fui a alimentar a mis peces, estaba ansioso ya que el día anterior me habían regalado un pez muy bonito, de color negro y de una apariencia tranquila. Lo había estado observando un buen rato para ver si se adaptaba a su nuevo hábitat y todo parecía normal.
Por eso tenia muchos decesos de ver si durante la noche se había producido algún cambio, al llegar a la habitación donde tengo mis peceras vi que faltaban doce de mis peces y solo estaba el nuevo que estaba tranquilo flotando en el fondo de la pecera, junto al galeón hundido que era parte de la ornamentación de la misma. Me acerque tratando de buscar una explicación a lo sucedido y lo único que se me ocurrió fue que el pez se los había devorado, lleno de furia introduje mi mano para sacarlo y arrojarlo contra la pared para que explotase, cuando rápidamente el pez se movió y abrió su bocaza, la cual estaba adornada con una doble fila de dientes en forma de sierra invertida y presiono justo en la punta de mis dedos, sentí un pinchazo como de aguja y no podía moverme, luego de esto contemple horrorizado como él poco a poco se iba introduciendo mis dedos, mi mano mi brazo, siguió con mi hombro, para luego bajar lentamente por mi torso devorándome poco a poco, quise gritar pero no podía mover los labios, rápidamente se fue comiendo todo mi cuerpo hasta que mi cabeza callo dentro de la pecera, y aunque era imposible yo seguía vivo y consiente, él se pozo a mi lado y largando grandes burbujas que lentamente subían a la superficie se durmió, yo sigo dentro de la pecera, mamá nos da de comer diariamente y como es muy distraída y esta siempre apurada no se dio cuenta de mi presencia.
Cada día nado mejor, quizás hasta me salgan aletas, por el momento me conformo con mis orejas.
Por eso tenia muchos decesos de ver si durante la noche se había producido algún cambio, al llegar a la habitación donde tengo mis peceras vi que faltaban doce de mis peces y solo estaba el nuevo que estaba tranquilo flotando en el fondo de la pecera, junto al galeón hundido que era parte de la ornamentación de la misma. Me acerque tratando de buscar una explicación a lo sucedido y lo único que se me ocurrió fue que el pez se los había devorado, lleno de furia introduje mi mano para sacarlo y arrojarlo contra la pared para que explotase, cuando rápidamente el pez se movió y abrió su bocaza, la cual estaba adornada con una doble fila de dientes en forma de sierra invertida y presiono justo en la punta de mis dedos, sentí un pinchazo como de aguja y no podía moverme, luego de esto contemple horrorizado como él poco a poco se iba introduciendo mis dedos, mi mano mi brazo, siguió con mi hombro, para luego bajar lentamente por mi torso devorándome poco a poco, quise gritar pero no podía mover los labios, rápidamente se fue comiendo todo mi cuerpo hasta que mi cabeza callo dentro de la pecera, y aunque era imposible yo seguía vivo y consiente, él se pozo a mi lado y largando grandes burbujas que lentamente subían a la superficie se durmió, yo sigo dentro de la pecera, mamá nos da de comer diariamente y como es muy distraída y esta siempre apurada no se dio cuenta de mi presencia.
Cada día nado mejor, quizás hasta me salgan aletas, por el momento me conformo con mis orejas.
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